Equipo técnico-artístico
- Luciano Passarella
- Nereo Barraza
- Federico Gutierrez
- Diego García Leiva
- Hebe Gardes.
Desarrollar un programa señalético y de ambientación capaz de construir una
identidad común para las UPA como parte de un sistema público integrado, basado en
una idea central: “la salud como un derecho y la atención como un proceso de
escucha, intercambio y cuidado mutuo entre los equipos de salud y la comunidad”.
Creamos una familia de pictogramas destinada a reflejar los distintos momentos de la atención: recepción, admisión, consultorios, enfermería, salas de espera, diagnóstico, emergencias y áreas técnicas, pero con escenas que destaquen el diálogo, la escucha y el acompañamiento entre los equipos técnicos y los pacientes. Haciendo visible la dimensión humana del cuidado.
Para las ambientaciones de espacios comunes se promovió la participación de vecinos, quienes aportaron relatos, fotografías, dibujos y referencias barriales integradas luego en diferentes intervenciones gráficas. La propuesta buscó fortalecer el sentido de pertenencia y construir espacios reconocibles para cada comunidad.
El programa incorporó además sistemas cromáticos de zonificación para diferenciar las áreas de “Emergencias” y “Guardia”, facilitando la orientación dentro de las unidades. Complementariamente, se desarrolló un sistema de señalización vehicular externa que organizó las norias de circulación de ambulancias, vehículos particulares, transporte público y proveedores.
Finalmente, aprovechando el sistema constructivo modular de las UPA y las superficies metálicas presentes en puertas para producir un conjunto de piezas imantadas e intercambiables que permitían reconfigurar rápidamente la señalización y adecuar los espacios frente a necesidades operativas, contingencias sanitarias o emergencias epidemiológicas.
El sector de Pediatría fue ambientado mediante una gran obra mural inspirada en el barrio y la vida cotidiana de la comunidad que rodea cada UPA, utilizando un lenguaje gráfico cercano al dibujo infantil.
Las escenas representan adultos y niños que se encuentran, conversan, juegan, colaboran y se ayudan mutuamente, retomando y amplificando los mismos valores promovidos por el sistema señalético.